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Ideas y perspectivas que dan forma al futuro del trabajo
© SOPPECOM / Vidya Kulkarni

Podcast el futuro del trabajo

Episodio 44
Empleo y tendencias sociales

Una mirada al estado del empleo mundial y sus principales desafíos

22 de enero de 2026

En un contexto marcado por cambios tecnológicos, transformaciones demográficas y crecientes incertidumbres, dos nuevos estudios de la OIT ofrecen una visión clara del estado del empleo a nivel mundial y en América Latina y el Caribe.

En este episodio del pódcast Futuro del Trabajo, Miguel Sánchez Martínez, economista del Departamento de Investigación, y Gerson Martínez, Especialista Regional Senior en Economía Laboral, explican por qué la aparente estabilidad del empleo oculta desafíos persistentes como la informalidad, la baja productividad y las desigualdades. También analizan qué políticas son esenciales para avanzar hacia empleos de calidad y mayor igualdad.

Transcripción

Hola y bienvenidos a un

nuevo episodio del podcast de la OIT, Futuro del Trabajo.

El espacio donde exploramos

las historias y las tendencias que están dando forma al mundo laboral.

Comenzamos el año hablando del estado del empleo y los principales

desafíos a los que se enfrentan los mercados laborales a nivel mundial.

Según dos estudios recientes de la OIT, el empleo parece estable,

pero esta estabilidad esconde una realidad más compleja

como escucharemos en seguida.

En América Latina y el Caribe, por ejemplo,

persisten la informalidad y las desigualdades.

¿Qué está frenando la calidad del trabajo, especialmente entre los jóvenes?

¿Cómo influyen la tecnología, los cambios demográficos

y las dinámicas del comercio en el trabajo?

¿Y sobre todo, qué significa todo esto para el futuro del trabajo?

Hoy vamos a profundizar en estas preguntas y a escuchar a dos expertos

para entender qué implican estos cambios para trabajadores,

empleadores y responsables de políticas públicas.

Nos acompañan Miguel Sánchez Martínez,

economista del Departamento de Investigación de la OIT en Ginebra

y Gerson Martínez, especialista regional en Economía Laboral

de la Oficina Regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

Gerson nos acompaña desde Chile.

Miguel, Gerson, bienvenidos y gracias por estar con nosotros.

Gracias, Ibon.

Muchas gracias, Ibon.

Miguel. Voy a comenzar contigo.

Vemos que a nivel mundial el desempleo se mantiene relativamente estable.

Sin embargo, hay una realidad más compleja bajo esta superficie.

¿Cómo la describirías?

Sí, efectivamente.

Como bien dices, observamos que la tasa mundial de desempleo está

a unos niveles de alrededor del 5%.

Lleva un tiempo en ese nivel y esperamos que se quede

en esos niveles hasta este año y el siguiente.

Sin embargo, como bien apuntas, esto lo que oculta es una realidad

más compleja, más problemática, sobre todo en términos de la calidad del empleo.

Lo que apuntamos desde la OIT es que

el avance hacia el empleo de calidad y el trabajo decente

se ha estancado de manera muy acusada en todo el mundo.

A esto hay que añadirle también una serie de riesgos que se ciernen

sobre los mercados laborales, que son de índole tanto económica como demográfica

y tecnológica.

Cabe destacar sobre todo en

en términos de los indicadores de la calidad del empleo, dos que,

digamos, destacan por encima de los demás, que son la informalidad

y la pobreza en el trabajo,

que son dos de los indicadores clave precursores del empleo de calidad.

Con lo cual sí, efectivamente,

podríamos concluir que existe una serie de desigualdades y brechas,

especialmente para grupos

de vulnerabilidad como mujeres y jóvenes en ciertos indicadores como son

los que he mencionado,

la informalidad y pobreza infantil que siguen siendo muy importantes

y los cuales representan grandes retos para para los mercados laborales mundiales

a día de hoy.

Aparente calma pero con grandes retos bajo la superficie, como apuntas.

Háblanos un poco ahora de de la informalidad y la pobreza

que has mencionado, que siguen afectando a cientos de millones de trabajadores.

¿Qué factores

explican este estancamiento en el avance hacia mejores condiciones laborales?

Sí, efectivamente.

Estimamos que nada más y nada menos que 300 millones de trabajadores

se encuentra en una situación de pobreza laboral extrema, mientras que unos

2 mil millones de trabajadores tienen empleos informales caracterizados

por condiciones precarias y una falta de acceso a derechos básicos.

Esto es aún más preocupante por el hecho de que en el progreso

la falta de progreso mejor dicho en estos indicadores

es sobre todo más acuciante en los países donde estas tasas, la incidencia

de estos dos problemas es más alto, es decir, en las en las economías

de bajos ingresos, como pueden ser las economías de los países subsaharianos,

se trata de un problema fundamentalmente de una falta de modernización

de las economías hacia sectores

económicos de mayor de mayor valor añadido

que aseguren una demanda de empleo de calidad

con salarios más altos y condiciones de trabajo mejores.

Un ejemplo

que ilustra muy bien el problema existente es el de Vietnam.

Es un país en el que observamos que el ritmo de crecimiento

de las ofertas de trabajo de empleo calificado,

es decir, de empleo de mayor calidad, no ha sido suficiente para absorber

la gran expansión de la mano de obra altamente calificada.

Esto es lo que significa es que ha habido un gran

desajuste entre oferta y demanda que lo que hace es que,

eh, muchos trabajadores, a pesar de ser altamente calificados,

están abocados a aceptar

trabajos que son de peor calidad,

que suelen estar más ubicados en el sector informal

y lo que pasa en Vietnam se puede extrapolar a cualquier país de un

de un nivel de desarrollo similar e incluso a países

y por supuesto, a países de ingresos más bajos, con lo cual apuntaremos a eso.

Y desde la OIT apuntamos a la necesidad de hacer políticas que

modernice las economías, como puede ser la inversión en infraestructura digital

para hacer que las economías se transformen hacia

sectores de mayor valor añadido que ofrezcan empleos de mayor calidad

y de esa manera se deje atrás la informalidad y la pobreza laboral,

que por cierto, van de la mano.

Muy bien, vamos a hablar un poco ahora de la juventud.

Según el reciente informe Tendencias sociales

y del Empleo 2026,

la situación de los jóvenes es especialmente preocupante.

Has estado hablando de países de renta baja donde existe una

una demografía bastante joven, pero a nivel global.

Explícanos un poco que está ocurriendo con el empleo juvenil en el mundo.

Sí, efectivamente, es otro de los grandes retos que apuntamos en el informe.

La tasa de empleo mundial de los jóvenes se sitúa alrededor del 12%

y se ha estancado en ese nivel desde 2024.

Y no parece que en el corto plazo vaya a cambiar en este sentido.

Lo achacamos primordialmente a simplemente una falta

de crecimiento de oportunidades de empleo precisamente para

para ese segmento del mercado laboral, es decir, para los jóvenes.

Y esto se debe a su vez a varias razones.

Una de ellas, siendo el hecho de que, como comentaba antes, precisamente

hay un desajuste muy importante entre los perfiles de los jóvenes

que cada vez están más calificados y la falta de oportunidades para ellos mismos.

Hay un desajuste entre oferta y demanda que se observa en todo el mundo.

Y por otro lado, también existe el hecho de que sospechamos que cada se

está valorando más desde el punto de vista de los empleadores,

la experiencia laboral que obviamente

los jóvenes aún no tienen, con lo cual eso actúa también de barrera

para que estos jóvenes encuentren empleos de calidad.

Si debo, si puedo mencionar,

creo que es importante añadir a todo esto que si,

si la tasa de desempleo es preocupante, aún nos parece más preocupante

la tasa de aquellos jóvenes que no se encuentran que no tienen ni trabajo, ni

están recibiendo, ni educación y formación los famosos ninis, lo

cual estimamos que nada más y nada menos que uno de cada cinco jóvenes en el mundo

se encuentra en esta situación.

Esto es especialmente preocupante porque estos jóvenes tienen una situación

más precaria aún, porque, por así decirlo, de manera coloquial, están

perdiendo el tiempo de cara a sus perspectivas laborales futuras,

porque no están adquiriendo experiencia laboral, pero tampoco se están formando

invirtiendo su capital humano.

Ese es un reto muy importante que realmente destacamos en el informe.

Hablemos ahora de un tema que

está generando bastante inquietud, que es la inteligencia artificial

y la automatización, que está avanzando muy rápido.

Esto es un tema que menciona el informe que has mencionado desde tu perspectiva.

¿Miguel qué riesgos trae esta transformación para los trabajadores?

En primer lugar, debería decir que a pesar de todo el ruido

que acerca de este tema, realmente a día de hoy no se observa un gran impacto

de la inteligencia artificial en los datos estadísticos a nivel por lo menos macro,

es decir, todo lo que se presagiaba por por por ejemplo, el año pasado,

no todas estas discusiones y debates acerca de una sustitución masiva

de trabajadores por máquinas no lo estamos viendo realmente

a día de hoy en las estadísticas.

Dicho esto, no significa que como bien apuntas no haya un riesgo.

Y de hecho existen ciertas evidencias preliminares a nivel más micro

para el caso de Estados Unidos, en los que se demuestra

que parece que existe cierta que la inteligencia artificial

está actuando como barrera de entrada precisamente a los jóvenes

altamente calificados cuyas tareas se están viendo sustituidas por

elementos o máquinas o instrumentos de inteligencia artificial.

Pero, como he dicho por ahora, a nivel agregado no observamos nada.

Dicho esto, lo que queremos en la OIT es que los países tienen que estar preparados

para, en caso de que se materialice por ejemplo, una implantación masiva

de la inteligencia artificial esto no perjudique

de una manera muy acusada a los trabajadores.

Por ahí apuntamos a la necesidad de establecer políticas como por ejemplo

el aumentar la protección social para minimizar los posibles daños

que la implantación de la IA pueda tener sobre los trabajadores más vulnerables,

al igual que apostar por mercados laborales

y sistemas de formación continua flexibles, que

pensamos que la IA con seguridad va a generarse.

La inteligencia artificial

no solo va a destruir empleos, sino que va a crear también empleo.

Y es importante que los trabajadores estén preparados

para reciclarse en estos nuevos empleos.

La inteligencia artificial no solo va a destruir,

sino va a crear empleo, como apuntas.

Efectivamente, estamos viviendo un momento de grandes transformaciones.

Gracias Miguel por ayudarnos a entender este panorama global.

Ahora vamos a mirar un poco más de cerca lo que está ocurriendo en América Latina

y el Caribe,

una región que muestra grandes avances pero también desafíos persistentes.

Y para ello vamos a hablar con con Gerson.

Gracias, Ibón.

Gerson.

En América Latina y el Caribe

el desempleo se mantiene en niveles relativamente bajos.

¿Cómo debemos interpretar este dato

en un contexto donde la informalidad sigue siendo muy elevada?

Así es, Ibón.

En nuestra región la proporción de personas que

están buscando activamente empleo y no lo encuentran ha registrado

en este último año, su nivel más bajo en los últimos diez años.

Y esto debemos decir,

es una buena noticia, pues estos resultados confirman la consolidación

de la recuperación post pandemia en América Latina y el Caribe,

al menos en términos de cantidad del empleo

disponible, aunque no implican necesariamente

avances sustantivos

como en lo que se requiere en materia de calidad del empleo disponible.

Y esto se refleja en la alta incidencia de la informalidad laboral,

pero también en la persistencia de brechas y déficit de trabajo decente

que están afectando en mayor medida a ciertos grupos poblacionales,

particularmente a las mujeres y las personas jóvenes.

Por ejemplo, las mujeres.

En este último año,

pese a los avances en materia de ocupación y participación laboral,

todavía se ocupan 22 puntos porcentuales menos que los hombres

y en el caso de los jóvenes, en la mayoría de país, en términos

generales, tienen tasas de desempleo mucho mayores que los adultos.

En algunos de ellos, algunos países alcanzan hasta tres veces

la tasa de desocupación que los adultos presentan.

Por tanto, si bien el desempleo es un indicador importante

para evaluar la salud del mercado laboral en nuestra región, es muy importante

ahondar en otros aspectos como la calidad del empleo existente.

Por ello para la región es crucial particularmente promover un crecimiento

que sea rico en empleo y que tenga la capacidad de generar

el empleo formal suficiente para todos los que están buscando

y a la vez facilitar

el tránsito de la economía informal a la economía formal para garantizar

el mayor cantidad de acceso a trabajo decente.

Estamos hablando de casi una

de cada dos personas ocupadas en la región sigue en la informalidad.

¿Por qué este problema es tan persistente?

Bueno, efectivamente, Ibón, un problema persistente de carácter estructural.

Es una característica del mercado laboral en la región de América Latina

y el Caribe.

El último dato que Panorama Laboral de la región ha recogido

es que el 47% de las personas ocupadas se encuentran en esta condición.

Pero también, nuestro informe destaca que existen diferentes

y diferencias significativas entre los países.

Por ejemplo, países como Uruguay y Chile presentan tasas

de informalidad inferiores al 30%.

Por el otro lado, países como Bolivia y Perú la informalidad supera 70%,

es decir, siete de cada diez personas que tienen una ocupación

la tienen en condiciones de informalidad y esto refleja también

una característica de este fenómeno que es su alta heterogeneidad

y que da cuenta también de su complejidad en la región.

Las causas son múltiples.

Y esto también hace que esa complejidad

de la informalidad lo haga tan persistente y tan compleja de atacar.

Dentro de estos factores podría mencionar la limitada capacidad

de las economías de alcanzar un crecimiento suficiente y sostenido

para crear los empleos formales necesarios en nuestro mercado de trabajo,

y esto se relaciona

a la vez con el bajo aprovechamiento de los factores de producción

para crear una mayor dinámica económica, es decir, la baja productividad

que viene arrastrando la región en las últimas décadas.

Pero además de estos factores de carácter económico, hay factores también

institucionales como los altos costos para la formalización

de empresas, de unidades económicas, la falta de información

para poder acceder a la formalización y la alta tramitología

que está relacionada también con los costos de ser formal.

A esto también es importante agregar los desafíos eh relacionados

a la necesidad de ampliar la cobertura de la Seguridad social, en particular

a los grupos que son de difícil cobertura como son los trabajadores

por cuenta propia o las trabajadoras domésticas remuneradas que históricamente

han tenido mayor dificultad para acceder a los sistemas de seguridad social.

Nos hace pensar que no existe una receta única,

no existe una bala de plata para atacar, enfrentar el problema de la informalidad.

Y tal cual como lo plantea la recomendación 204 de la OIT,

es importante pensar en soluciones integrales que también

se adapten a las condiciones particulares de cada país y dentro de cada país,

a sectores y grupos poblacionales en particular.

No existe una receta mágica y estamos hablando de una región

de una alta heterogeneidad, como has apuntado.

Hablemos ahora de la productividad, que es uno de los talones

de Aquiles de la región, que está avanzando muy, muy lentamente.

¿Qué es lo que está frenando estos avances y por qué es tan importante

mejorar la productividad para reducir las desigualdades

y fortalecer el trabajo decente en particular?

Estamos hablando el caso de América Latina y el Caribe.

Bueno, nuestra región es una de las regiones que presenta

el mayor rezago en materia de productividad en el mundo.

Los niveles de productividad aún a la fecha, no superan

el máximo alcanzado desde finales de los de los años 80

y esto supone un obstáculo importante al crecimiento económico,

pero también a la formalización, a la mejora de la calidad de empleo,

al incremento de los ingresos

salariales de los trabajadores, entre otros elementos.

La baja productividad y la alta informalidad son fenómenos que

están estrechamente interrelacionados, por lo que las respuestas a este doble

desafío que enfrenta nuestra región deberían adoptar estrategias coordinadas.

Un tema importante en nuestra región es el acceso al crédito,

al financiamiento, pero también el acceso a la innovación y la tecnología.

Es una región que todavía presenta una brecha digital

amplia donde el acceso a tecnologías de información, particularmente a banda

ancha e Internet,

todavía es un desafío importante en materia de infraestructura digital.

En este sentido, es muy importante también avanzar hacia la integración

en las cadenas de valor global

y un tema importante que también ya Miguel mencionaba lo crucial y lo central

de reforzar el desarrollo de habilidades desde un enfoque de

aprendizaje a lo largo de la vida, desde un enfoque de aprendizaje de calidad.

Miguel mencionaba el impacto de la tecnología en los trabajadores.

¿Tienes algún dato o evidencia sobre cómo están

cambiando las oportunidades laborales en América Latina y el Caribe

con respecto a a los cambios de la tecnología?

El nivel de introducción de las tecnologías,

particularmente de inteligencia artificial,

ha sido mucho más lento que en otras regiones y esto parte

por lo que mencionaba antes, la brecha digital y la velocidad de

incorporación de tecnología a los procesos productivos.

Sin embargo, ya podemos avizorar

que estos cambios obviamente van a tener un impacto importante.

Sin embargo, lo que se prevé para la región es que más bien

más que una un efecto de sustitución exista también a la vez

un efecto de aumentación, un efecto de incremento

de la productividad en aquellas ocupaciones,

y aquellos puestos de trabajo que se vean enfrentados a estas tecnologías.

Sin embargo, todavía existe el desafío de cómo hacer de que esta introducción

de nuevas tecnologías no amplíe brechas actualmente existentes.

Esto, digamos, genera un potencial desafío de generar brechas

adicionales de productividad y de acceso al trabajo decente que también

promueven estas tecnologías de información y comunicaciones en nuestra región.

Estamos en términos generales atentos a lo que esté sucediendo en nuestros países.

Sin embargo es importante tomar acción ahora aunque digamos esta incursión

de la tecnología no sea tan masivo como en otras en otras partes del mundo.

Gracias

Jerson por este interesante análisis regional.

Una pregunta que os quisiera hacer a los dos.

Voy a empezar contigo Miguel, ¿Que qué políticas o intervenciones consideras

que son las más urgentes para avanzar hacia empleos de calidad y mayor igualdad?

¿Qué recetas propone la OIT?

Si bien, en el último informe de tendencias que acabamos de publicar,

ponemos el acento sobre todo en la acción de políticas coordinada.

Como también apuntaba Gerson, es importante que las políticas se diseñen

de manera que se complementen y que

para que sean lo más efectivas posible.

Si tuviera que elegir

las políticas prioritarias, mencionaría en primer lugar

el reforzar los sistemas de protección social

de manera que los grupos vulnerables que antes mencionaba y dado los grandes

riesgos que se ciernen sobre la economía y los mercados

laborales globales, tengan el menor impacto posible sobre

los trabajadores más vulnerables,

es fundamental para apuntalar el trabajo decente que los

que la protección social sea lo más amplia y lo más completa posible.

En segundo lugar, apuntaría a la importancia de las de la inversión

en capital humano, pero también en la modernización de la economía

en términos del tejido productivo, es decir, dar incentivos sobre todo en las

las economías emergentes y de bajos ingresos a la formalización

de las empresas, porque se ha demostrado que las empresas más formales

tienden a trabajar o a estar

situadas en sectores de mayor productividad

y por lo tanto tienden a demandar

trabajadores más que más calificados

y normalmente un mayor productividad también se traduce

en mayores salarios, mejores condiciones laborales, etcétera

Por lo tanto, es importante que vaya de la mano

la inversión en habilidades

y competencias, junto con una transformación modernización

del tejido productivo y en tercer lugar, apuntaría también

a la eliminación de barreras al acceso al mercado laboral de grupos vulnerables

como son los jóvenes

o las mujeres que apuntamos explícitamente en el informe también.

¿Gerson Hay algo que quieres añadir a lo que ya ha dicho

Miguel desde tu perspectiva en América Latina?

Sí, gracias Ibón.

Muy en línea con lo que plantea Miguel, creo que un

algo que ha demostrado históricamente, particularmente en la región,

un efecto importante en avance en materia de trabajo decente

son el diseño y la implementación de políticas integrales y coherentes

que tengan en cuenta las diferentes dimensiones de los desafíos que la

región está enfrentando,

desde las dimensiones productivas hasta la dimensión de derechos,

y que todo esto se sustente en el diálogo social tripartito.

Un elemento clave, eh para avanzar hacia la promoción del trabajo

decente, ampliar la participación laboral de las mujeres.

Y esto tiene que ver mucho con garantizar condiciones

que permitan, eh la igualdad de género.

En particular, por ejemplo, fortalecimiento de las redes

y los sistemas de cuidados que permitan reducir

una de las principales barreras de acceso al mercado laboral de las mujeres,

que son la carga desproporcionada de trabajo doméstico

no remunerado de labores de cuidado de las mujeres en el mercado laboral.

Las brechas son muy amplias y esto es un potencial que todavía la

región no aprovecha, que es toda la fuerza de trabajo

altamente calificada que tiene la mujer en nuestra región.

Para cerrar,

se hace en términos generales, lo que ha demotrado la historia reciente,

que únicamente a través

de un enfoque articulado y basado en el diálogo social tripartito,

hace posible transformar estas señales de recuperación coyuntural

en un proceso sostenido de generación de empleo decente

que ataquen estos desafíos de carácter estructural para nuestra región.

Muchas gracias, Gerson.

Muchas gracias, Miguel por esta interesantísima conversación

sobre el estado del mundo laboral.

Y con esto llegamos al final del episodio de hoy.

Hemos conversado con Miguel Sánchez Martínez, economista

del Departamento de Investigación de la OIT aquí en Ginebra

y con Gerson Martínez, especialista regional en Economía Laboral

de la Oficina Regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

En las próximas semanas seguiremos explorando las fuerzas

que están transformando el mundo del trabajo.

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Gracias por acompañarnos y hasta pronto en un nuevo episodio

de nuestro podcast sobre el futuro del mundo del trabajo.