Episodio 21
El valor del trabajo esencial: Lecciones aprendidas durante la pandemia
Omar Manky Bonilla, Rodolfo Elbert
Episodio 40
Trabajo seguro para todas: la urgencia de una perspectiva de género
Clara Guillén, Tzveti Radoslavova, Gina Magnolia Riaño
Episodio 39
Informalidad, desigualdad y empleo juvenil: los retos del mercado laboral en América Latina y el Caribe
Gerson Martinez
Episodio 38
¿Cómo afecta la inteligencia artificial a los mercados laborales de América Latina?
Hernan Winkler
Episodio 37
Tendencias globales del empleo: desafíos y oportunidades para 2025
Miguel Sánchez Martínez
Episodio 36
Innovación Sostenible para el Futuro del Trabajo
Maria Sabrina de Gobbi
Episodio 35
Empleo juvenil: hay que repensar las estrategias
Susana Puerto, Katherine Velastegui
Todos los episodios
El valor del trabajo esencial: Lecciones aprendidas durante la pandemia
17 de marzo de 2023Los trabajadores clave desempeñan un papel vital en nuestras vidas y en el funcionamiento de las economías en las que vivimos. Esta fue una de las lecciones que nos dejó la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, durante esa crisis también se puso de manifiesto que muchos trabajadores clave se enfrentan a bajos salarios, horarios prolongados, mínima o nula protección social, y seguridad y salud en el trabajo deficientes.
Así lo confirma el nuevo informe de la OIT: "Perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2023: El valor del trabajo esencial". El informe describe la necesidad de mejorar las condiciones de los trabajadores clave como "una de las lecciones políticas más importantes" de la crisis de la COVID-19.
América Latina no estuvo ajena a esta realidad, y dos investigaciones, realizadas en Argentina y Perú durante la pandemia, así lo confirman.
Transcripción
Hola. Muy bienvenidos a este nuevo episodio de las voces de la OIT,
un pódcast en el que hablamos de los problemas,
de las cuestiones del mundo del trabajo y de las
profundas transformaciones que está viviendo.
Hoy vamos a hablar sobre los trabajadores
y trabajadoras en actividades clave.
Los trabajadores claves desempeñan un papel vital en nuestras
vidas y en el funcionamiento de las economías en las que vivimos.
Esta fue una de las lecciones que nos dejó la pandemia del COVID-19.
Sin embargo, durante esa crisis también se puso de manifiesto que muchos
trabajadores clave se enfrentan a bajos salarios, horarios prolongados,
mínima o nula protección social,
y seguridad y salud en el trabajo deficientes.
Así lo confirma el nuevo informe de la OIT,
Perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2023,
el valor del trabajo esencial.
El informe describe la necesidad de mejorar
las condiciones de los trabajadores
clave como una de las lecciones políticas
más importantes de la crisis de COVID-19.
Para profundizar en este tema, hoy conversaremos con Rodolfo Elbert,
que es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
en el Instituto de Investigaciones Gino
Germani de la Universidad de Buenos Aires, y Omar Manky Bonilla,
docente e investigador en la Universidad del Pacífico en Lima, Perú.
Ambos además son autores de dos informes que trataron
la experiencia de los trabajadores clave en Argentina y Perú,
respectivamente, y que fueron insumos
para la elaboración de este reporte global.
Muy bienvenidos, Omar, Rodolfo.
Muchas gracias por estar con nosotros.
¿Qué tal?
Gracias por la presentación y por la invitación
para compartir algunas ideas.
Sí. Bueno, agradecido también.
Acá estamos a disposición.
Muchas gracias.
Para comenzar, vamos a partir por lo más básico.
¿Qué son los trabajadores clave?
Porque también se habla o se ha escuchado de trabajadores esenciales, ¿no?
Omar, tal vez, primero.
Sí. En el caso del informe que elaboramos,
tuvimos por lo menos dos formas de enfrentar esta pregunta porque,
por una parte, en cuanto comenzaron a aplicarse medidas
de respuesta al COVID-19 a inicios del año 2020,
el Estado peruano comenzó a emitir decretos donde
se definía quiénes eran los trabajadores esenciales.
Era el nombre que se utilizaba,
que eran aquellos que podían o porque debían,
por la naturaleza de su trabajo,
seguir haciendo trabajo presencial y tenían el permiso entonces para salir
a la calle en medio de una de las cuarentenas
más agresivas que hubo en la región.
Entre otros, estaban los trabajadores de funerarias,
en actividades esenciales de alcantarillado, agua, luz,
sector financiero y otros que fueron incluyéndose,
parte del informe relata cómo es que se fueron incluyendo.
Además, hay otros grupos de trabajadores que,
aunque no estaban formalmente incluidos en estos decretos,
sí cumplieron papeles clave en la economía
y en la reproducción de la sociedad peruana,
que también buscamos considerar.
Por ejemplo, trabajadores ambulantes que ofrecían
productos como comida o personas que, aunque no contaban con un permiso,
iban a cuidar niños.
La definición, en ese sentido, también fue ampliarlo,
siendo nosotros cuidadosos para mantener una mirada
sobre ambos puntos para que el informe ganase riqueza.
Rodolfo, en tu caso también y además agrego, es un sector muy amplio,
tal como nos contaba Omar y también muy heterogéneo.
¿Eso tal vez hace más difícil abordar también sus problemáticas?
Sí.
Muy de acuerdo con las definiciones que propuso Omar,
creo que las realidades de América Latina
son muy similares en muchos aspectos,
por más que también hace algunas diferencias.
Creo que la pandemia en Argentina hizo visibles
la relevancia estratégica de ciertos sectores
de lo que podríamos llamar la clase obrera formal o
los trabajadores registrados que por ahí no--
Si bien que ideológicamente muchas
veces se discute la centralidad de la clase obrera,
creo que en la práctica nadie niega que el servicio de subtes,
los hospitales o ciertos sectores son esenciales
para el funcionamiento del capitalismo.
También se agregaron esos nuevos sectores
que mencionaba Omar en los barrios populares, por ejemplo,
las organizadoras de comedores populares realizaron tareas de cuidado,
los recicladores urbanos, vendedores ambulantes, que mencionaba Omar,
que en Argentina no fueron incluidos
necesariamente en todas las regulaciones.
Quizás con el tiempo sí se los fue incluyendo,
pero en un principio la regulación del trabajo esencial
se refería más a los sectores estratégicos formales,
pero en la práctica sí,
siguieron trabajando y siguieron cumpliendo un rol
importante en los procesos de producción y reproducción.
El nuevo informe de la OIT muestra que las economías y las
sociedades dependen mucho de los trabajadores esenciales.
En los 90 países de los que se dispone datos,
el 52% de todos los puestos de trabajo
están ocupados por estos trabajadores.
Sin embargo, sobre todo durante la pandemia,
quedó en evidencia que las condiciones
de trabajo de este grupo eran muy deficientes.
¿Cuál fue la situación que ustedes vieron en particular
en los trabajadores clave de Argentina y Perú, principalmente?
Tal vez, Rodolfo, empecemos ahora.
Nosotros en nuestras investigaciones
en los sectores como hospitales
encontramos mucha precariedad vinculada a los ritmos de trabajo,
a las condiciones de salud de los y las trabajadoras
sobre todo en una situación de pandemia,
donde se exigió mucho a los trabajadores y las trabajadoras.
Por lo menos en Argentina eso no se vio
reflejado en un incremento salarial,
fueron salarios que perdieron mucho con la inflación
en los últimos años y durante la pandemia no los recuperaron.
Después hubo situaciones puntuales, por ejemplo,
las trabajadoras de enfermería
de los hospitales en la ciudad de Buenos Aires
fueron degradadas de su carácter profesional por una ley.
Eso no se revirtió en pandemia.
Había problemas también vinculados al reconocimiento
mismo de la actividad que fue tan importante en pandemia.
Después fue muy variado nuestros hallazgos,
tal como están publicados en el informe,
en función de cierta fortaleza gremial de los sectores.
Por ejemplo, encontramos sectores como los trabajadores
del subterráneo que tienen más
de 20 años de una experiencia de organización
de base en el lugar de trabajo,
con la creación de sindicatos alternativos fuertes.
En ese tipo de lugares nosotros vimos que el sindicato logró imponer
y negociar desde un lugar más fuerte las
condiciones de trabajo en la pandemia.
Eso nos pareció relevante.
Otros sectores con menos tradición o con menos fortaleza gremial,
hubo mayores arbitrariedades patronales, digamos,
en términos de precariedad y de salarios.
Omar, en el caso de Perú.
¿Cuál es la situación que tú encontraste?
¿Cuáles son las principales problemáticas
a las que se enfrentaban los trabajadores allí?
Como decíamos antes, quizás habría que comenzar diciendo
que fue un escenario muy heterogéneo,
Rodolfo lo notaba ahora cuando hacía estos
contrastes entre diferentes sectores, también en Perú.
La categoría permitía, y la manera como recogimos datos también,
encontrar muchas diferencias entre diferentes grupos.
Rodolfo hacía ya referencia a quienes trabajaban en hospitales,
ahí efectivamente el tema de los ritmos de trabajo,
inicialmente el miedo y la falta de materiales
para la protección de doctores, enfermeras,
era un tema que apareció constantemente.
Luego, quizás dos sectores que fueron también
trabajados en el reporte y que llaman
la atención porque cumplieron un rol bien importante para el país.
Sin embargo, enfrentaron situaciones límite.
Por una parte, el caso de la agroindustria,
especialmente la agroexportación fue importante porque permitió
que la economía peruana continuara recibiendo dinero del extranjero,
pero también porque algunos de estos productos se quedan
en el país y entonces llegan a las mesas de los peruanos.
No paró.
En general es un sector que no paró durante la pandemia.
Encontramos ahí múltiples denuncias
por parte de trabajadores que no contaban
con ningún tipo de equipo de seguridad
o algún tipo de protección durante su trabajo.
Además, esto luego va a tener consecuencias en el caso peruano
con un estallido social hacia diciembre de 2020,
donde miles de trabajadores del sector agrario,
primero en Ica y luego en La Libertad,
se levantaron exigiendo mejoras en sus condiciones de trabajo.
Ese es un efecto que también tuvo, creo, la pandemia.
El otro sector que creo que es importante fue el del cuidado,
la reproducción en el hogar.
Nosotros logramos hacer también entrevistas
con algunas trabajadoras del hogar.
Además, hay trabajos muy interesantes sobre eso aquí en Perú ya,
de mi colega Leda Pérez,
donde se ha notado cómo muchas de estas trabajadoras fueron
obligadas a quedarse encerradas en las casas en las que trabajaban,
como trabajadoras del hogar o cuidando niños,
y se les impedía salir de las casas por temor a que se contagien
y luego llevaran el virus a los hogares de los patrones.
Hemos escuchado historias durísimas de mujeres
que no podían ver a sus hijos menores durante una, dos, tres semanas,
algunas un mes, en este contexto.
No había, en ese caso, capacidad estatal para hacer cumplir la ley,
para poder ver qué es lo que ocurría con estos casos
que claramente violaban derechos laborales básicos.
De distintas maneras todos estos sectores han sido afectados,
aunque el nivel de precariedad sin duda ha
sido mayor para aquellos grupos donde no había tanta tradición de organización
sindical o con menor capacidad de movilización.
Como bien ambos mencionaban, tal vez durante el período de la pandemia,
sobre todo, hubo una mayor visibilización,
valoración también del trabajo que desempeñaban estos trabajadores,
pero ahora ya ha pasado un poco el tiempo.
¿Qué pasa?
¿Qué viene a futuro?
¿Qué políticas habría que poner en marcha
para revalorizar el trabajo de estos trabajadores?
Que no quede solo como un tema que tratamos durante la pandemia,
sino que ellos siguen presentes y siguen
trabajando en la actualidad y a futuro.
Hablando, por ejemplo, en términos de salario,
de condiciones de trabajo, por ejemplo.
¿Cuáles serían para ustedes las áreas prioritarias en que habría
que trabajar en políticas específicas para este sector?
Omar.
Yo creo que hay como dos líneas en las
que uno podría pensar algunos de estos temas.
Creo que en el plano más optimista,
yo diría que es crucial apuntar a una formalización laboral,
ampliar la protección social y la seguridad
en el trabajo para los trabajadores.
Esto pasa por no solamente tener mejores leyes,
sino fortalecer instancias que ya existen como
la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral,
que debería estar encargada de esto.
Decía que era una postura optimista
porque el contexto político peruano ahora
mismo y durante los últimos dos años
en realidad ha sido bastante precario.
Es difícil imaginar políticas así de ambiciosas, lamentablemente,
en el corto y siquiera en el mediano plazo,
pero creo que no debemos dejar de tener
en mente estas políticas porque finalmente
son las que podrían asegurar un mínimo
de derechos para todos los trabajadores,
sea cual sea la labor que cumplan.
Ese sería un primer nivel.
Un segundo nivel que no necesariamente es más sencillo,
pero creo que quedó claro durante la pandemia,
y lo mencionaba Rodolfo como crucial
en las dinámicas argentinas y en lo que ocurrió allí,
tendría que ver con el fortalecimiento
de instancias de organización laboral,
sea a través de sindicatos u otro tipo de asociaciones
de trabajadores que a veces no están dentro de una sola empresa.
Creo que es fundamental apuntar hacia
redes de cooperación entre trabajadores,
que les permitan además negociar con empleadores
o con el Estado mejoras en sus condiciones de vida
porque ese es un camino que permite que ellos
pongan sobre la mesa los temas cruciales a trabajar.
Efectivamente, durante la pandemia esto fue muy importante
también en el caso peruano porque hubo diferentes grupos de trabajadores
que sin haber estado organizados antes
de 2020 comenzaron a hacerlo y hasta ahora
han quedado algunas de esas organizaciones
que ganaron reconocimiento en la sociedad como cruciales para nosotros.
Lamentablemente esas dinámicas se han contenido más recientemente,
pero sigue siendo un espacio creo que importante para explorar.
Yo pensaría inicialmente en esos dos elementos.
Rodolfo, en tu caso, ¿qué políticas habría que poner en marcha?
En el caso de Argentina, un problema que emergió en los últimos
años con la alta inflación que tenemos, 100% inflación para este año,
es el de los trabajadores y trabajadoras pobres.
Es decir, a diferencia de lo que pasó en las últimas décadas,
donde las crisis en general causaban aumentos de desempleo.
En este caso en particular en la pandemia no aumentó el desempleo,
pero sí la pobreza dentro
de los trabajadores y trabajadoras ocupados,
también en particular dentro de los formales y los registrados,
que era algo que en Argentina históricamente tener
un trabajo formal te garantizaba un bienestar y mínimamente
estar por arriba de la línea de pobreza.
Así que yo creo que una política de corto
plazo debería ser la recuperación del salario,
que todos los años desde 2011 para acá,
con años buenos, años malos,
pero que desde 2015 seguramente con la mayoría de años malos viene
perdiendo poder adquisitivo con la inflación o viene empatando.
Si uno hace un balance en 10 años,
se ha perdido bastante poder adquisitivo.
Por el lado de los trabajadores y trabajadoras informales,
la experiencia del ingreso complementario durante
la pandemia podría ser la base que se ha discutido
en Argentina de un ingreso universal ciudadano
o un ingreso universal para sectores informales.
Creo que podría ser una política interesante
para garantizar un piso de ingresos a toda la población,
incluyendo las jubilaciones,
que muchas veces en Argentina hay períodos donde mucha gente
no llega a jubilarse porque no tiene los aportes hechos,
porque trabajó en trabajos donde los patrones no le hicieron
aportes y luego llegan a la edad de jubilación sin ese ingreso.
Creo que sería una política macro bastante buena.
Luego, puntualmente muchas cosas para cada sector, por ejemplo,
lo que hablábamos de sector de enfermería,
un reconocimiento de la actividad
profesional y en otros sectores formales,
donde los sindicatos tienen demandas específicas que muchas veces quedan
olvidadas por lo más importante que es tratar de no perder salarios,
que en los últimos años termina siendo la preocupación
central del movimiento sindical argentino.
Hemos llegado al final de esta conversación.
Muchas gracias, Rodolfo, Omar, por acompañarnos hoy.
Gracias a usted.
Es un gusto haberlos escuchado y haber compartido un poquito del trabajo.
Igualmente, muchas gracias.
Para más información sobre el reporte
Perspectivas sociales y del empleo en el mundo,
les invitamos a visitar esta web de la OIT.
Los esperamos próximamente en un nuevo episodio del pódcast de la OIT,
soy el futuro del trabajo.
Muchas gracias.
Descubra más
Garantizar un trabajo decente a los trabajadores clave, dice la OIT
Comunicado de prensa
El valor del trabajo esencial: Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2023 (en español)
Resumen del informe
El valor del trabajo esencial: Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2023 (en inglés)
Informe
Trabajadores y trabajadoras en actividades claves durante la pandemia de COVID-19 en Argentina: precariedad, supervivencia y organización colectiva
Documento de investigación de la OIT
Experiencias y expectativas de los trabajadores en puestos clave durante la pandemia: El caso peruano
Documento de investigación de la OIT