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Perspectivas sobre el mundo del trabajo
Foto: Crozet M.

Podcast el futuro del trabajo

Episodio 3
trabajo infantil

Jóvenes se movilizan para promover la erradicación del trabajo infantil

11 de junio de 2021
00:00

De acuerdo a nuevos datos de la OIT, más de 160 millones de niños y niñas entre 5 y 17 años de edad se encuentran en trabajo infantil; y de ellos, unos 79 millones realizan trabajos peligrosos que ponen en riesgo su salud e incluso su vida. América Latina es una de las regiones más afectadas, y como respuesta a esta realidad, muchos jóvenes de la región se están movilizando para llamar a la acción en favor del respeto de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Transcripción

-Hola, muy bienvenidos a un nuevo episodio

del podcast de la OIT,

en el que estamos conversando sobre los grandes cambios

que están ocurriendo en el mundo de trabajo.

Soy Sonia Álvarez, periodista de la OIT

y los saludo desde Santiago de Chile.

En este capítulo vamos a hablar sobre la situación que viven

millones de niños, niñas y adolescentes de todo el mundo

que están en trabajo infantil

y los desafíos que persisten para avanzar

en la erradicación de esta realidad.

De acuerdo a recientes datos de la OIT,

más de 160 millones de niños y niñas entre cinco y 17 años de edad

se encuentran en trabajo infantil y casi la mitad de ellos,

es decir, unos 79 millones realizan trabajos peligrosos

que ponen en riesgo su salud e incluso su vida.

Ante esta realidad Naciones Unidas ha señalado

que es clave aunar esfuerzos para promover su erradicación

y ha declarado el año 2021 como el Año Internacional

para la Eliminación del Trabajo Infantil,

el cual brinda la oportunidad de acelerar el progreso

hacia la meta establecida

y los objetivos de desarrollo sostenible

de poner fin al trabajo infantil para el año 2025.

Para profundizar en este importante tema

y sobre todo en las acciones que se están llevando a cabo

para promover la erradicación del trabajo infantil,

hoy conversaremos con Andrea Valle Villegas,

ella es politóloga, ex coordinadora de la campaña 100 millones de Perú

y reconocida activista por los derechos de niños,

niñas y adolescentes.

Bienvenida, Andrea y muchas gracias por acompañarnos hoy

-Muchas gracias Sonia, por la invitación.

-Para comenzar,

¿cómo describirías tú la situación que viven niños y niñas en Perú,

en América Latina y cuáles son a tu parecer

los principales desafíos que enfrentamos en esta materia?

-En América Latina la infancia y adolescencia en general

siempre han estado supeditadas a la necesidad

de participar de actividades económicas

para contribuir a la economía familiar.

Ello debido principalmente a la necesidad de contrarrestar

la falta de seguridad en distintos ámbitos

que los estados no les brindan,

seguridad alimentaria, salud de calidad,

educación de calidad.

Esos aspectos en la región lamentablemente no están asegurados

y ante esa necesidad muchos niños, niñas y adolescentes

se ven forzados a contribuir en la economía de la familia.

Lamentablemente en la actualidad,

en el contexto de pandemia ello se ha visto agravado,

la economía ha sido golpeada fuertemente en los países

y hemos visto que muchos niños, niñas y adolescentes

que ya habían superado esa etapa de trabajo infantil

debido a diversos esfuerzos de los gobiernos,

han vuelto a participar en actividades económicas

y a recaer en el trabajo infantil.

Lamentablemente en contextos en crisis

el trabajo infantil muchas veces es de un caracter riesgoso,

en el caso del Perú, por ejemplo,

se han visto casos de niños, niñas y adolescentes

que han ido a participar del trabajo en minas,

ello ha implicado otras consecuencias como la deserción escolar,

otra problemática sumamente grave

que el Gobierno peruano específicamente está intentando

de contrarrestar con campañas y programas,

pero que aún se ve muy difícil por el contexto que estamos viviendo.

-En este contexto que nos describes tú has tenido un rol muy activo

en tu país, incluso antes de la pandemia.

Cuéntanos cómo surge en ti la iniciativa de movilizar

a las personas en torno a los derechos

de niños, niñas y adolescentes.

-Nace principalmente por mi carrera vocacional.

La ciencia política me llevó a analizar diversos aspectos sociales

en mi país y ello me hizo notar la grave situación que viven

específicamente los niños en trabajo infantil.

Desde ese entonces he tenido la oportunidad de participar

en distintos espacios de participación juvenil.

En el 2016 pude participar del Foro Nacional de la Juventud

y luego pude ser presidenta de la Asociación Civil Politai,

una asociación conformada por estudiantes

de ciencias políticas de mi universidad

y creo que la experiencia que más marcó este activismo

que he podido venir desarrollando,

ha sido mi participación en 100 millones,

una campaña liderada por el Premio Nobel de la Paz

Kailash Satyarthi

y desde ahí pude venir desarrollando distintas actividades

que puedan generar una participación política

responsable de las juventudes frente a esta problemática.

Lo que más me motivó no solamente a participar,

sino en este caso a liderar estas clases de movimientos,

fue ver la decisión y el deseo de las juventudes

de generar incidencia política en nuestra sociedad

a pesar de las distintas dificultades que se nos presentan,

como desarrollarnos profesionalmente, cubrir ciertas necesidades económicas

en nuestras familias y otras muchas más.

Vi ese deseo en la juventud, particularmente la peruana,

porque es el país de donde soy.

Esa juventud de querer incidir y transformar esa situación

para generar un futuro mejor.

-Un poco tú nos comentabas en este primer diagnóstico

de la situación que están viviendo niños y niñas en la región.

Si bien se han hecho grandes progresos

en la lucha contra el trabajo infantil

en los últimos años, es cierto que los avances

han sido más lentos y también desiguales

entre las distintas regiones, sectores económicos.

Como tú bien mencionabas también la pandemia viene a complicar

un poco más esta situación y amenaza con empujar

a más niños y niñas al trabajo infantil.

¿Cómo crees que estará impactando ahora y también a futuro

la pandemia, específicamente en la situación de niños y niñas?

-El efecto de la pandemia ha sido terrible y muy fuerte.

Como tú bien has dicho,

a lo largo de estos años se han venido realizando

distintos esfuerzos de los distintos gobiernos,

pero lamentablemente con la pandemia esos esfuerzos

se han vistos disminuidos y los avances han retrocedido.

Hemos visto que las estadísticas han vuelto a crecer

respecto a la cantidad de niños que están participando

o realizan trabajo infantil,

trabajo infantil incluso riesgoso.

¿Cómo poder contrarrestar esto?

Es complicado debido a la situación económica

y a la situación social por la cual atraviesa la región,

pero creo que en un principio hay cierta voluntad política

para poder gestionar políticas o programas sociales

que contribuyan a combatir el trabajo infantil,

específicamente a la erradicación del trabajo riesgoso.

Un punto clave es eso,

la decisión política de los tomadores de decisiones para poder ejercer

y brindar las herramientas tanto a los funcionarios públicos

como a todos los actores sociales de la sociedad civil

quienes deseen incidir y generar un cambio.

El camino es difícil,

se sabe que las nuevas estimaciones no son tan alentadoras

como se esperaban,

pero es un cambio a largo plazo que requiere un esfuerzo constante.

-Tú mencionabas muy bien un poco la voluntad política,

el rol de los gobiernos también, que es clave para tomar las medidas

que pueden ayudar a avanzar en la erradicación

del trabajo infantil,

pero, ¿tú cuál crees que podría ser el rol

de los distintos actores del mundo del trabajo?

Pensando en empleadores, en trabajadores.

¿Cuál es el rol que tú le darías a ellos en esta movilización,

en empujar a que se avance en la erradicación?

-El rol de los actores en el mundo del trabajo es clave.

Creo que para poder brindarles un rol, primero hay que brindarles

el espacio en el cual se pueda generar un diálogo con ellos

y a través de ese espacio contribuir a la sensibilización

frente al tema.

En el caso del Perú se ha visto un grave problema,

que ha sido la falta de sensibilización

frente a esa problemática,

porque el trabajo infantil ha estado normalizado socialmente.

En Perú, el Ministerio del Trabajo es el que ve el tema

y ha tenido unos esfuerzos constantes

de campañas de sensibilización frente al tema para poder

vincular e incluir a los actores del sector trabajo

en este tema y que tomen acción al respecto.

Su rol, como bien te dije, es clave,

pero requiere que tengan la voluntad y la decisión de actuar.

Es necesario que desde las empresas,

desde los sindicatos,

desde las cooperativas pueden ver este tema

como un problema y actuar frente a él,

para exigir que las empresas,

el sector privado,

pueda contribuir en la lucha

contra la erradicación del trabajo infantil,

colaborar y actuar de manera conjunta en el estado en este proceso.

Es clave que los actores pueden actuar de manera articulada,

si no hay articulación este proceso se complica aún más

y no es lo que se necesita.

-Tú nos mencionabas recién el rol y la participación,

la importancia de los actores del mundo del trabajo

y antes también nos mencionabas la experiencia

de la campaña 100 millones.

¿Cuál crees qué es el elemento tal vez diferenciador que aportan

los jóvenes al ser movilizados en torno a esta temática?

Con esta experiencia de 100 millones,

¿cuál crees tú qué es ese elemento distintivo?

-Creo que algo muy valioso que se ha visto

en estos últimos años, ha sido que los jóvenes

se han visto más empoderados y eso ha sido clave

para que ellos decidan hacer resonar más su voz

frente a temas claves como estos.

Muchas veces las personas pueden verlos lejanos de su realidad

si es que no tienen un caso cercano a su cotidianidad,

pero que los jóvenes hoy en día cada vez lo ven como un punto clave

que puede definir su futuro.

Es importante vernos como un país o como una región

en donde cada decisión, cada actividad,

contribuye a construir ese futuro que todos queremos.

Esa decisión, esa voluntad de querer incidir,

de querer hacerse escuchar,

últimamente se ha visto reforzada.

Creo que factores como las redes sociales

han sido claves para hacer notar

que no estamos solos en esa lucha y que tenemos grupos

como 100 millones, que ha sabido utilizar

las redes sociales para darse a conocer

y donde los jóvenes han visto una plataforma

donde poder actuar e incidir en los temas que les es de interés.

No solamente en trabajo infantil, sino temas ambientales,

temas de otra clase de derechos humanos, etcétera.

Creo que eso ha sido clave,

el tema de la voluntad de los jóvenes, esa decisión,

esa confianza de quererse hacerse escuchar

en distintas plataformas y también el factor de las redes sociales.

-Tal vez tomando un poco el ejemplo de cómo ha sido la respuesta

de los jóvenes ante esta iniciativa.

¿Qué podrían hacer las distintas personas

de los países de nuestra región

para contribuir también con esta iniciativa?

Cada uno desde su particular ámbito de acción.

-Es complicado decir una estrategia a nivel regional,

porque cada uno ha ido planteando distintos procesos,

pero creo que lo clave sería para la región poder actuar

de manera articulada.

Es difícil, lo he visto en los distintos espacios

en los que he participado y donde he escuchado

a distintos funcionarios de distintos países,

pero no imposible.

Creo que a pesar de ser un proceso de largo plazo,

es viable y necesario,

no solamente tratando de igualar políticas,

no es el punto porque cada país tiene un contexto

y una situación diferente, sino poder--

Lo clave es poder articular tal vez distintos programas

o unir esfuerzos para,

por ejemplo, seguir contribuyendo a la sensibilización frente al tema.

Unir los esfuerzos de las juventudes,

quienes al ver espacios

no solo nacionales sino a nivel regional,

se ven incentivados a seguir participando

y sienten que sus voces hace un efecto al verso oídos

por funcionarios de sus respectivos países

y funcionarios internacionales

como de las Naciones Unidas, etcétera.

Eso es clave para seguir motivando,

no solamente a los funcionarios de cada gobierno,

sino también a los mismos jóvenes.

-¿Qué mensaje tal vez entregarías a quienes nos escuchan hoy

para que se sumen también a esta iniciativa global

por la eliminación del trabajo infantil?

-El mensaje que les daría es,

que la lucha si bien es difícil, es difícil seguir incidiendo,

participando, hay muchas otras responsabilidades

que se pueden presentar como jóvenes o como adultos.

Es importante seguir contribuyendo a la sociedad,

porque finalmente es en donde convivimos

y es lo que nos va a brindar un futuro.

Un futuro que debe ir mejorando y debe ser mejor

que el que estamos viviendo para las siguientes generaciones.

-Muchas gracias por esta conversación, Andrea.

Sin duda este es un tema muy difícil tal como tú nos planteas,

pero también muy urgente,

en el que hoy más que nunca es clave llamar a la acción

tal como tú lo estás haciendo.

Para más información sobre el Año Internacional

para la Eliminación del Trabajo Infantil,

además les invitamos a visitar el sitio www.endchildlabour2021.org.

Muchas gracias nuevamente, Andrea, por esta conversación.

-Muchas gracias Sonia.

-Soy Sonia Álvarez, los esperamos próximamente

en un nuevo episodio del podcast de la OIT

sobre el futuro del trabajo.

Muchas gracias.